Cómo hacer un latte en casa con concentrado de café
By Jot | For those who take their coffee easy | Published: 2026-08-30
Category: Guías prácticas
Aprende a hacer un delicioso latte en casa usando concentrado de café. Esta guía fácil cubre pasos, proporciones y consejos para el latte casero perfecto.
¿Te apetece un latte de cafetería sin salir de tu cocina? Con el concentrado de café, puedes preparar un latte suave y rico en minutos, sin necesidad de máquina de espresso. Ya seas de los que toman café por la mañana o por la tarde, esta guía te muestra los pasos sencillos para preparar tu taza perfecta.
El concentrado de café es un cambio radical para los baristas caseros. Es esencialmente café de doble intensidad que puedes diluir con agua o leche. Cuando lo usas para un latte, obtienes una base de café concentrado que combina perfectamente con la leche vaporizada, ofreciendo ese golpe similar al espresso. Vamos a ver cómo hacerlo.
Elige tu concentrado de café
El primer paso para un buen latte es elegir el concentrado adecuado. Jot ofrece una variedad de opciones, cada una con su propio perfil de sabor. Para un latte clásico, el House Blend | Instant Cold Brew es una opción versátil que se disuelve al instante en leche caliente o fría. Si prefieres una taza más intensa y atrevida, el Dark Ultra 20x Coffee Concentrate ofrece un sabor profundo y tostado que imita de cerca al espresso.

Los concentrados con sabor pueden añadir un toque divertido. Prueba el caramel-ultra-coffee-2-59d1657911967b2a1b16836b-142271">Caramel (14 Cups) para una nota dulce y mantecosa, o el Mocha | Coffee Concentrate para un capricho con chocolate. Recuerda que el concentrado que elijas definirá el sabor de tu latte, así que elige uno que se adapte a tus preferencias. Para un latte tradicional, opta por opciones sin sabor para que la leche luzca.
- Considera la intensidad: los concentrados ultra son más potentes, así que necesitarás menos por ración.
- Piensa en el sabor: sin sabor para el clásico, con sabor para un capricho.
La proporción perfecta: concentrado y leche
La clave para un latte equilibrado es la proporción de café y leche. Un latte estándar es aproximadamente una parte de espresso por dos partes de leche vaporizada, con una capa fina de espuma. Con el concentrado de café, tendrás que ajustar según su intensidad. Para un concentrado 20x, un buen punto de partida es 1 onza de concentrado por 8 onzas de leche. Para un concentrado estándar como el House Blend, puedes usar 2 onzas por 8 onzas de leche.
Prueba a medida que avanzas. Empieza con una cantidad menor de concentrado y añade más si quieres un sabor a café más fuerte. La belleza de hacer lattes en casa es que puedes personalizarlo a tu gusto. Si prefieres una bebida más dulce, añade un toque de vainilla en almíbar o miel. Si te gusta más fuerte, aumenta el concentrado. Recuerda que la proporción correcta es la que mejor te sepa.
- Empieza con una proporción de 1:8 para concentrados ultra y ajusta.
- Usa una báscula de cocina para mayor precisión si quieres replicar la receta de tu cafetería favorita.
Paso a paso: prepara tu latte
Ahora, vamos a preparar tu latte. Primero, calienta la leche. Puedes usar un cazo, el microondas o un espumador de leche. Para una textura realmente cremosa, espuma la leche hasta que esté aterciopelada y tenga una capa de microespuma. Si no tienes espumador, puedes agitar leche caliente en un frasco o usar unas varillas para crear espuma.
Mientras la leche se calienta, vierte la cantidad elegida de concentrado de café en tu taza favorita. Si usas el Iced Coffee Glasses Set, también puedes hacer un latte helado usando leche fría y añadiendo hielo. Cuando la leche esté lista, viértela sobre el concentrado. Remueve suavemente para mezclar. Para un toque final, añade un poco de espuma encima y, si quieres, espolvorea con cacao o canela.
- Calienta la leche a unos 150°F (65°C) para un sabor dulce y cremoso.
- Para un latte helado, no calientes la leche y usa leche fría con hielo.
Personaliza tu latte
Una de las mejores cosas de los lattes caseros es la posibilidad de personalizarlos. Puedes ajustar el dulzor, el tipo de leche e incluso añadir jarabes de sabor. Para una opción sin lácteos, usa leche de avena, almendra o soja; cada una aporta su propio carácter. La leche de avena es especialmente cremosa y combina bien con el concentrado de café.
Si te sientes aventurero, prueba a añadir un chorrito de extracto de vainilla o una pizca de sal marina para realzar los sabores. También puedes experimentar con diferentes concentrados. Por ejemplo, el Summer Seasonal – Ultra Coffee Concentrate podría ofrecer un sabor único si está disponible. Las posibilidades son infinitas, así que diviértete y hazlo tuyo.
- Prueba diferentes alternativas a la leche para encontrar tu favorita.
- Añade una pizca de sal para reducir el amargor y realzar el dulzor.
Hacer un latte en casa con concentrado de café es simple, rápido y totalmente personalizable. Con el concentrado adecuado y un poco de práctica, estarás preparando lattes de calidad de cafetería en tu cocina todos los días. Así que coge tu taza favorita, elige tu concentrado y disfruta del latte casero perfecto.



